Se jugó como nunca, se perdió como siempre.
La Picuriña
03/05/07 21.30h
R.Rico: *
Jaime: **
Ricci: **
Pulpo: *
JM Deocano: *
Beni: **
Chimi: **
Alfonsazo: **
El partido más decente de las últimas semanas del Barrio sólo le alcanzó para caer por 4-1 ante un Talleres Carlos que si hubiera tenido el mismo tino fichando en verano que el que ha tenido en invierno, habría alcanzado posiciones de ascenso sin despeinarse. Tras los fichajes invernales, es un bloque sólido, duro, compacto, sin fisuras, y con un futbolista en ataque que marca las diferencias ante el resto de equipos.
Salió el Barrio apesadumbrado, triste, melancólico, con muchas bajas, y a los 45 segundos recibió el primer gol. En un balón descolgado desde el medio del campo que encontró con mucha fortuna la cabeza de un delantero del Talleres que batió a un R. Rico mal colocado y aún algo dormido. No afectó este gol a los chavales del Barrio, que con un poderoso Jaime en el medio del campo y Chimi fustigando continuamente a la defensa rival, tocaban y triangulaban como hacía meses que no se les veía. En el minuto once llegó el empate del Barrio en una buena dejada de Deocano a Beni, que con un disparo cruzado encontró la red. Los siguientes cinco minutos fueron la clave del partido. El Barrio tuvo dos ocasiones clarísimas en la persona de JM. Deocano. La primera, con un maravilloso pase en largo cruzado de Chimi, que el pequeño delantero, tras un buen control, disparó fuera; y la segunda, tras una dejada de Beni, dispuesto a devolver a Juanma el regalo que le había dado en el primer gol, pero éste se encontró con el portero. En la jugada siguiente, tras un fallo en el despeje de Pulpo y la salida dubitativa de R. Rico, el 11 del Talleres comenzó su recital marcando el segundo, y poco después, en una magnífica chilena, el tercero.
La segunda parte fue menos bonita, más embarullada. El 11 remató su función con un cuarto gol repleto de regates y amagos, para terminar sentando al portero del Barrio y marcando a puerta vacía. Muchas salidas al contraataque de los dos equipos, pero poca culminación. La mejor ocasión, en un disparo a balón parado de Chimi que se estrelló en la madera (su segundo palo de la noche).
Buen juego.
El mejor. Buen partido en general, el mejor, Jaime.
El árbitro. Medina, bien, pero con su defecto de siempre: sigue el juego muy de lejos.
El público. Flojita entrada, 1 espectador.
Tomas Squash